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Con la llegada de Honduras Brilla La luz hace un milagro en la colonia Nueva Jerusalén

4 de Marzo de 2018


  • •    Esta otrora zona caliente se convierte en lugar de convivencia familiar y vecinal, donde ya florecen pequeños negocios.

    •    Honduras Brilla “prácticamente ha hecho un milagro en nuestra colonia", expresa el niño José Antonio Molina, de 10 años.

    •    “En mis 88 años nunca había visto que un Gobierno hiciera obras como ésta", dice doña Marina Márquez.

    •    “Hoy la población toma una actitud de solidaridad, de compartir en medio de la comunidad", destaca directora de la escuela.

    •    “Antes no podíamos ni salir a comprar a la pulpería", pero ahora “niños y jóvenes juegan fútbol por las noches", cuenta la vecina Griselda Azucena Martínez.

     

    Tegucigalpa, 4 de marzo.- Acorde con su nombre, de evidente connotación religiosa, la colonia capitalina Nueva Jerusalén está viviendo un milagro porque la iluminación con lámparas led la convirtió en un lugar de convivencia familiar y vecinal, después de ser una zona cuyos habitantes vivían en la oscuridad y atemorizados por la delincuencia.

    Teniendo a la oscuridad como cómplice, aquí muchos sembraron la semilla de la maldad, con la que lograron cosechar numerosos actos delictivos, pero hoy la realidad es distinta por el cambio logrado con el programa Honduras Brilla.

    Para dar por inaugurado oficialmente el proyecto de iluminación led de Honduras Brilla en la populosa Nueva Jerusalén, sector Nueva Capital, los pobladores realizaron un concurrido carnavalito, donde hubo concursos de canto y baile, que se extendió hasta altas horas de la noche del viernes, algo que en el reciente pasado parecía imposible de realizar.

    Ellos lo han vivido

    Jorge Osorio, quien no quiso decir su edad, sólo que está “jovencito”, contó que toda su vida ha residido en esta comunidad, por lo que puede atestiguar que “antes salíamos en la noche y no se miraba nada, era una sola oscurana, pero hoy gracias a Dios eso ya no es así”.

     

    “Nosotros aquí tenemos un grupo que es excelente; en la noches nos divertimos, bailamos, reímos, saltamos, cantamos. Es un ambiente que nunca lo hubiéramos esperado; gracias a esta bella iluminación que hoy tenemos, ahora sí podemos salir a la calle a divertirnos, porque hoy no sólo nos ilumina el cielo”, relató.

    El pequeño José Antonio Molina, pese a su corta edad, 10 años, dijo ser consciente de que programas como Honduras Brilla “prácticamente ha hecho un milagro en nuestra colonia Nueva Jerusalén: ahora hacemos karaokes, jugamos, bailamos;  y lo mejor, de noche, porque de noche le encanta a la gente, y se ve en el ánimo de las personas”, aseguró.

    “Yo le doy las gracias primero a Dios y después al presidente Juan Orlando Hernández, porque este programa Honduras Brilla nos permite caminar por la noche sin temor y con seguridad”, añadió José Antonio, quien, pese a ser un niño, se expresó con mucha elocuencia.

    “Ahora a mí nadie me detiene”

    Y qué decir de la otra cara de la moneda. Doña Marina Márquez afirmó que “en mis 88 años nunca había visto que un Gobierno hiciera obras como ésta, en estas colonias olvidadas, y mire que me acuerdo desde el tiempo de Ángel Zúñiga Huete (político y líder del Partido Liberal de la primera mitad del siglo pasado).

    “Mi mamá y toda mi familia era liberal, solo yo salí cachureca", relató, al tiempo de soltar una contagiosa carcajada.

    “Esto (la nueva iluminación) está magnífico, porque así los niños vienen a divertirse, a jugar; ahora a mí nadie me detiene, allí vengo con mi bastón”, continuó diciendo la simpática, sociable y lúcida anciana.

    Por su parte, la maestra y directora del Centro de Educación Básico de la Nueva Jerusalén #2, Sara Margarita Maradiaga, relató que  “antes el ambiente por las noches era de total oscuridad; no había movilización de los jóvenes, de los padres de familia, ni de nadie de la comunidad, porque tenían temor”.

    Sin embargo, añadió, “hoy vemos que la población toma una actitud de solidaridad, de compartir en medio de la comunidad, una juventud dispuesta a poder movilizarse con más tranquilidad”.

    Prosiguió diciendo que “definitivamente ésto nos ha cambiado la vida, porque hay más integración de las familias, en donde los padres salen a compartir y divertirse con sus hijos y hay una mayor seguridad en el entorno. La iluminación viene a crear un ambiente de armonía y comunión en la familia”.

    “Espérese, que no he terminado”

    Doña Griselda Azucena Martínez coincidió en que “antes no podíamos ni salir a comprar a la pulpería porque uno corría peligro, pero ahora sí brillamos de verdad con esta luz, gracias al Presidente que se ha preocupado por estas colonias que han estado en la oscuridad, olvidadas por completo”.

    Martínez añadió que “los niños y los jóvenes ahora aquí se llevan jugando fútbol por las noches, porque ahora sí hay luz, hay más seguridad, y yo les digo a mis vecinos que cuidemos estas lámparas, que pensemos en cuanto nos ha costado tenerlas”, recomendó.

    “Espérese, que no he terminado”, reclamó en tono fuerte doña Griselda, al ver que ya terminaba la entrevista.

    “Tengo también que darle las gracias al Gobierno y al Presidente porque gracias a él yo ya no me mojo en el invierno, por él ya no ando en piso de tierra, sino que de cemento; yo soy agradecida y por eso todas las noches, cuando oro, pido a mi Dios para que guie al presidente y al Gobierno”, concluyó, ahora sí, con rostro de satisfacción.

    Entretanto, Marleny Reyes recalcó que, gracias a la moderna iluminación pública con la que ahora cuentan, se han abierto muchos más negocios en la Nueva Jerusalén.

    “Las pulperías cierran tarde, las mototaxis vienen hasta tarde, hay mayor movimiento de dinero, hay polleras, carnitas. Esto viene a mejorar la situación económica de las familias, gracias al alumbrado”, razonó Reyes, al tiempo que remarcó que “nosotros somos gente trabajadora, gente humilde, pero muy comprometida y agradecida”.

    Un cambio positivo

     “Estas colonias fueron productoras de grandes delincuentes, por montones”, contó el coronel retirado Saúl Orlando Coca, responsable de la Dirección Nacional de Intervención Social (DINIS), que depende de la Presidencia de la República y coordina casi una decena de programas -como Honduras Brilla- con los que se pretende fomentar la sana convivencia familiar y comunitaria, para que los niños y jóvenes dejen de ser presas fáciles de la delincuencia.

    Hay muchos cipotes que "ya no quieren ni estudiar, ni trabajar; están esperando ser reclutados por la delincuencia, pero allí es donde intervenimos. Nosotros los agarramos y los metemos en varios programas en donde les enseñamos disciplina, autoestima y amor a la patria, entre muchas otras cosas”, explicó.

    “No tengan miedo”, pidió el coronel Coca, porque hoy la realidad es distinta en la Nueva Jerusalén.

    “Aquí ya no es lo que era antes; yo aquí vengo solo, en mi carro. La inmensa mayoría de la gente es noble y buena y lo que quieren es simplemente una oportunidad, que no los olvidemos”, remarcó